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Tratamiento angioplastia

Los tratamientos

Introducción.

La angioplastia (dilatación) de la carótida es una técnica que apareció hace más de veinte años. Ha ido mejorando progresivamente. En la actualidad, la angioplastia permite tratar algunos casos particulares de estenosis de la carótida.

A - Técnica.

La angioplastia se realiza en una sala de radiología vascular o en una sala de operación equipada con un material de radiología vascular. La hace un cirujano vascular, un radiólogo vascular intervencionista, o un cardiólogo intervencionista formado a las técnicas endoluminales específicas a la angioplastia de la carótida.

Existen varias técnicas de angioplastia de la carótida. Aquí, vamos a describir, de manera simplificada, una de las diferentes variantes de angioplastia de la carótida bajo anestesie local y sedación con endoprótesis y filtro.

Antes de la angioplastia, se inyecta al paciente un medicamento (premedicación) de forma a combatir su ansiedad y permitirle ser distendido. Entonces se le acomoda lo mejor posible sobre la mesa radiotransparente.

Se realiza una anestesie local en el pliegue de la ingle, asociada con la inyección intravenosa de un medicamento sedativo.

El médico especialista punciona la arteria femoral e introduce en ella una guía (varilla muy fina y flexible larga de más de un metro). Esta guía es dirigida hacia arriba, de modo endovascular (por dentro de las arterias) hasta el interior de la estenosis carotídea (Fig.A). Un catéter (tubo muy resistente, muy fino y muy flexible) provisto de un filtro a su extremidad es dirigido hacia arriba de la misma manera hasta la carótida y el filtro es desplegado más allá de la estenosis (Fig.B). Un catéter provisto a su extremidad de una endoprótesis (tubo en malla metálica muy fina) es llevado hasta la carótida y la endoprótesis se despliega entonces dentro de la estenosis carotídea (Fig.C). Un catéter fino provisto de un balón de dilatación a su extremidad se lleva hasta la carótida (Fig.D) y el balón es inflado dentro de la estenosis carotídea con el fin de empujar la placa ateromatosa y agrandar la luz arterial (Fig.E). El especialista comprueba el correcto resultado de la angioplastia y todos los catéteres y guías son retirados (Fig.F).

B - Las complicaciones.

Al igual que con la cirugía, existen complicaciones cardiorespiratorias.
La frecuencia de accidentes vasculares cerebrales es claramente más elevada que después de una cirugía (estudio EVA-3S). La frecuencia de alcanzar los nervios que pasan a proximidad de la carótida es claramente menos elevada que después de una cirugía. Los hematomas son escasos y se sitúan sobre todo en el punto de punción (pliegue de la ingle).

ATENCIÓN

Se obtienen peores resultados con la angioplastia de la carótida que con la cirugía en lo que atañe a las estenosis por ateromas de la bifurcación de la carótida (tasa de complicaciones grave, el doble que en caso de cirugía según el estudio EVA-3S).

La agencia nacional francesa de acreditación y valoración en salud (www.anaes.fr) opina que no se debería de realizar ninguna angioplastia carotídea en el caso de estenosis ateromatosas sintomáticas de la bifurcación carotídea, fuera de una prueba terapéutica regida por la ley Huriet.
A pesar de todo, no se puede sustituir la angioplastia de la carótida en algunos casos particulares.

Aconsejo solicitar la opinión de un neurólogo antes de ser tratado con esta técnica.

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